La inquietud sobre si viajar a Nepal después de los 50 en realidad tiene una base de desconocimiento del país. A menudo porque se identifica Nepal con montañismo como si fuera lo único que ver o hacer allí, pero no es así.
Hay muchas cosas interesantes que disfrutar sin necesidad de andar por montaña: patrimonio, parques nacionales sin montaña, pueblos con encanto, zonas remotas pero accesibles por carretera (las menos, pero las hay). O simplemente, el placer de disfrutar de una desconexión en un país cuya forma de vida, es mucho más tranquila en general que la nuestra, rodeados de naturaleza y paisaje.
Lo que se esconde tras esta duda no es tanto una cuestión de edad como una de las preguntas del millón sobre viajar al país de los Himalayas:

La estupa a la noche.
Trekking en Nepal: ¿sí o no?
Pues este es precisamente el título de un artículo que escribí para responder a esta pregunta, lo puedes leer pinchando en este enlace.
Lo principal es conocerse bien y saber para qué está uno preparado y qué le gusta. ¿Te gustaría dar un paseo cómodo de unas horas por naturaleza? Perfecto, hay algunos lugares donde se puede hacer. Pero eso no es un trek, como tampoco lo es una excursión de un día de senderismo.
Esto no es por ponerse puntillosos, sino que saber lo que quieres ayuda mucho al agente de viajes a poder asesorarte. Si pides un trek, el agente te va a ofrecer una ruta de mínimo entre 3 y 5 días, porque eso es un trek. Ya dependiendo de la forma física de cada uno y su interés, pueden escogerse itinerarios mas cortos o mas largos, de dificultad media, alta o extenuante, qué altitud alcanzar, etc.
Lo mejor para aclarar todo esto es que consultes el artículo enlazado, opciones hay muchísimas. Se trata más bien de qué tipo de experiencia busca uno y ser honesto sobre si se está preparado o no para algo más fuerte.
En cualquier caso, no hace falta grandes caminatas si lo único que se quiere es disfrutar de un paisaje de montañas.
Ver Himalayas sin hacer trek.
Es perfectamente posible y hay varias opciones:
- El vuelo panorámico del Everest: diariamente salen varios vuelos turísticos, si las condiciones lo permiten, para sobrevolar desde Katmandú la zona de Everest.
- Vuelos privados en helicóptero: se pueden hacer tanto en la zona de Everest como Annapurnas y, claro está, no es una opción barata. En la zona de Annapurnas vuelan hasta el campo base, donde se permanece unos 15 minutos para emprender el regreso. No se puede estar más tiempo por peligro de mal de altura.
- En la zona de Everest el vuelo base lleva hasta el aeropuerto de Lukla en una nave de 8 plazas. Una vez en Lukla, se cambia a un helicóptero de 2 pasajeros, pues por la altitud los más grandes no pueden hacerlo. El vuelo básico sobrevuela la zona, pero se pueden contratar paradas opcionales. Bien en el heliopuerto del Kalapattar, bien en el del Hotel Everest, donde se puede tener un desayuno buffet. Cada parada se paga como extra, por lo que la experiencia puede llegar a costar varios miles de euros.
- Pueblos con vistas del Valle de Katmandú: siendo conscientes de que la zona de Everest está a 150 kilómetros en línea recta de Katmandú, se pueden disfrutar de vistas principalmente desde dos pueblos, aunque hay otros. El más famoso es Nagarkot, donde se va a pasar la noche para ver las vistas al amanecer, el momento del día donde los cielos suelen estar más despejados. La desventaja de Nagarkot es que no hay mucho más que hacer ni el pueblo es bonito, se va a disfrutar del alojamiento y las vistas. Otra opción es Namobudha, donde además existe un importante complejo monástico que se puede visitar.
- Los Annapurnas desde Pokhara: aquí sí que hay mejores y más cercanas vistas de Himalayas. Normalmente se va al amanecer al monte Sarangkot, junto a Pokhara, para tener las vistas más espectaculares. Pero si el día está despejado, también tendremos vistas desde la propia ciudad o lugares como la Estupa de la Paz Mundial. También desde Bandipur, un precioso pueblo a dos horas de la ciudad, con vistas envidiables, aunque hay que sudar para llegar al mirador.
Pero una vez más, no todo en Nepal son las montañas.
Parques nacionales sin montaña.
Pues los hay, con un paisaje y fauna completamente diferente a lo que se ve en Himalayas.
La mayoría de los viajeros no se imaginan que en Nepal hay zonas completamente llanas, sin un solo monte en el horizonte. Pero la llanura del Terai, que discurre paralela a la frontera con India, es exactamente eso: una llanura subtropical cuyo ecosistema propio es la jungla, ríos y zonas pantanosas inundables.
Con una enorme biodiversidad, especialmente de aves, es posible ver gaviales (cocodrilos de la zona), diferentes tipos de gacelas y cérvidos, rinocerontes blancos, elefantes, etc. Por supuesto no es una experiencia equiparable a los safaris en África, pero el paisaje es hermoso.
La zona más conocida es Chitwan, donde es importante asesorarse bien para no caer en todo el meollo turístico, masificado y ruidoso. Hay zonas y zonas en el parque, algunas absolutamente tranquilas y que nos pueden acercar bastante a la realidad local, aunque están más alejadas que la turística Sauraha y entorno. Otra opción más lejana pero más tranquila y, sobre todo, mejor conservada a nivel fauna y ecosistemas, es el Parque Nacional de Bardiya.
¿No te atraen los safaris y la naturaleza? No hay problema, hay otro Nepal para ti.
Patrimonio y cultura
Para este tipo de visitas sin duda la zona reina de Nepal es el Valle de Katmandú.
El entorno de la capital alberga cuatro complejos Patrimonio de la Humanidad a los que hay que sumar tres mas en Patan, Bhaktapur y Changunarayam.
Aparte hay pueblos interesantes como Panauti o Pharping, por lo que, si se quiere conocer bien el valle, se pueden pasar perfectamente 5 días en él haciendo diferentes visitas. Fuera del valle el cuidado del patrimonio es muy desigual y no siempre se ha conservado.
Por ejemplo, Gorkha que fue capital histórica del principal reino antes de la unificación de Nepal. Tiene patrimonio, pero está aún muy poco puesto en valor y muestra, a pesar de los años pasados, daños del gran terremoto de 2015. Por lo que su visita, al menos yo, no la solemos recomendar pues puede suponer un desengaño a las expectativas de los viajeros. Algo similar pasa con la remota Tansen.
A otro nivel, hay zonas de acceso más penoso (por las horas de coche) pero que son absolutamente fascinantes, si se tiene el tiempo y el gusto de conocerlas.
Zonas remotas accesibles por carretera.
La necesidad de conectar Tíbet (China) con India, motivó la construcción de una carretera (a tramos pista de tierra) que permitió comunicar una de las zonas más remotas históricamente de Nepal: Mustang, el antiguo reino de Lo.
De arquitectura y cultura netamente tibetana, supone un viaje a Tíbet sin salir de Nepal. Hay que distinguir dos zonas:
- Bajo Mustang: la más accesible, no necesita permisos culturales especiales y tiene importantísimos centros de peregrinación como Muktinah. Personalmente, una de mis zonas preferidas del país pues a pesar de la carretera, aún conserva ese halo de lugar perdido del tiempo. Al menos por ahora, habrá que ver qué ocurre en la próxima década. Puedes leer un artículo en este enlace.
- Alto Mustang: uno de los grandes secretos de Nepal, absolutamente fascinante en paisaje, arquitectura y tradiciones. Para acceder y permanecer en esta zona, hay que pagar un caro permiso especial de 500€ por persona, lo que supone un cortafuegos contra el turismo masivo. China es una potencia y su crecimiento económico se ha dejado ver en amplias zonas de Tíbet. Por el contrario, el Alto Mustang nepalí por ahora conserva la esencia tibetana de una zona a la que, hasta hace sólo unas décadas, los turistas tenían el acceso prohibido.
Y ya que estamos con presupuestos elevados, conviene traer una faceta menos contemplada del país.

Vista de Kagbeni desde el puente colgante.
Retiros exclusivos
Otra posibilidad poco conocida de Nepal, el turismo de bienestar y lujo. Complejos que cuidan la privacidad y el detalle, ofreciendo experiencias de bienestar, spa, actividades y safaris privados, etc.
Algo para tener en cuenta es que Nepal no es un destino de turismo masivo, está muy lejos de ser Bali, Tailandia o Vietnam. Por lo tanto, no hay la oferta ni infraestructura hotelera de estos países. No digo esto refiriéndome a la calidad sino a los precios.
Los complejos de lujo en Nepal son eso, complejos de lujo abiertos a pocos bolsillos. Un truco es viajar en temporada baja (invierno o monzón), donde los precios son más asequibles. Pero por lo general hablamos de establecimientos entre 300-500€ la noche, actividades extras aparte.
Conclusión
Si has descartado Nepal porque pensabas que era un destino reservado a grandes montañeros, probablemente estabas dejando fuera uno de los países con mayor riqueza cultural y paisajística de Asia. La edad rara vez es el problema. La clave está en elegir el viaje adecuado para ti.
Nepal es un país fascinante donde tener más de 50 años no supone ningún problema. Lo único a valorar es qué se quiere visitar y, en caso de querer hacer senderismo de montaña, qué nivel tiene cada uno, de qué tiempo dispone, etc.
Pero como veis hay muchísimo por hacer y descubrir en una tierra donde uno de sus principales atractivos, es la sencillez y amabilidad de sus gentes. Tienes todos los motivos para visitar Nepal después de los 50.








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